Archivo de la etiqueta: el cuerpo etérico rosa baena

El cuerpo etérico

El cuerpo etérico es el segundo de los cuatro cuerpos inferiores que forman nuestro ser.

Como sabemos, estamos formados por siete cuerpos.  Tres superiores y cuatro inferiores. Los tres primeros son incorruptos , estables y sutiles, con vibraciones altas. Los cuatro inferiores están influenciados por las corrientes astrales de los siete planos donde nos movemos.

Cuerpo etérico

Como ya os comenté en el post “los siete cuerpos”, el cuerpo etérico es exactamente igual en apariencia que el cuerpo físico, es su doble. Tiene menos densidad. Expresa nuestro principio vital, y está unido a las funciones, vitalidad y salud. Este se encarga de la energía vital, de nuestras necesidades y procesos físicos. También contiene la memoria, los recuerdos.

Gracias a él sentimos frío, calor, hambre, sed, todas las necesidades físicas están procesadas por él. Como es el encargado de nuestra energía, cuando ésta nos sobra, hace que sea expulsada por los poros. El cuerpo etérico actúa como barrera de protección tanto a nivel físico como energético, forma una película impidiendo que entren agentes externos que nos puedan dañar. Si tiene alguna fisura o rotura pueden entrar a través de ella virus o bacterias que nos pueden hacer enfermar.

El cuerpo etérico se rompe o fisura a causa de los pensamientos y emociones negativas, lo van debilitando y nos hace vulnerables ante cualquier enfermedad. Cuanto más positivos sean nuestros pensamientos y emociones más  fuerte se hace el cuerpo etérico y obviamente nos protege mejor aportándonos más salud.

El etérico tras la muerte

El cuerpo etérico tarda tres días en desintegrarse ,  es el tiempo que necesita para recopilar todos los recuerdos de lo que ha vivido y experimentado para poder mostrarlo después cuando le toque la revisión en la luz. También sirven para que la persona se de cuenta que está muerta y lo asuma. Por este motivo algunas religiones y filosofías tardan tres días en enterrar a sus muertos para que les de tiempo a prepararse para la siguiente fase y  puedan ser conscientes de lo que les ha pasado. Cuando el etérico desaparece, también lo hacen la energía, las sensaciones y necesidades físicas.

Cuando los tibetanos hacen viajes astrales, no están más de tres días fuera del cuerpo, a partir de ese momento el cuerpo físico empieza a corromperse. Los que suelen acompañar al que experimenta el viaje astral, tienen que estar dando masaje y activando el cuerpo físico para que siga funcionando.

Esto coincide y puede explicar lo que sabemos sobre la resurrección de Jesús. “Al tercer día resucitó”, se libró se su etérico y mostró su ser de luz para el que lo pudiera ver. Digo yo.

SAM_0149_Converted

 

Anuncios